Ola de robos con inhibidores en la Expo Rural: cómo operan las bandas y el testimonio de un damnificado

La reciente Exposición Rural de Gualeguaychú se convirtió en el escenario de múltiples hurtos a vehículos estacionados. Los delincuentes utilizan dispositivos de bloqueo de señal para abrir camionetas sin forzar las cerraduras. La Policía Científica explica el mecanismo y las precauciones clave.

El evento anual de la Sociedad Rural de Gualeguaychú, que reunió a miles de visitantes y productores, se vio empañado por una seguidilla de robos ejecutados bajo una modalidad tecnológica que va en aumento: el uso de inhibidores de señal de cierre centralizado. Varios de los damnificados notaron la sustracción de pertenencias y dinero sin que sus vehículos presentaran vidrios rotos o cerraduras violentadas.

"Te abren la camioneta y no te das cuenta": la amargura de los productores

Ariel González, productor agropecuario afectado por los robos durante el fin de semana, relató la secuencia vivida en las inmediaciones del predio. Según detalló, asistió en dos oportunidades y dejó su camioneta en el estacionamiento, a metros de los ingresos con presencia de seguridad.

"Uno sale a laburar todos los días temprano para ganarse el pan y hay gente que está para perjudicar. Llegué el lunes a buscar las cosas para salir a trabajar y me encontré con que me faltaba un bolso con dinero, abrigos y que habían usado mis tarjetas de crédito para pagar impuestos y servicios".

El damnificado remarcó que las víctimas en su mayoría circulaban en camionetas Toyota y que los delincuentes no dañaron la estructura del vehículo. González sabe que le entraron dos veces, una el sabado en la que le han podiodo fotografiar tarjetas y usarlas ese mismo día y otra el domingo cuando le sustrajeron dinero y prendas. Expresó además su malestar por las fallas en la prevención: "Mucha gente laburante fue perjudicada, personas que traían el dinero para pagarle el sueldo a sus empleados. Lo que indigna es que el predio cuenta con seguridad privada y adicionales policiales, pero la maniobra pasa desapercibida". Recalcó además que antes se registraron episodios similares en otras exposiciones. 

Cómo funciona el dispositivo de bloqueo según la Policía Científica

Desde el área de Criminalística, el Segundo Jefe de la Policía Científica, Horacio Jutz, brindó detalles técnicos sobre el modus operandi utilizado por las bandas.

Los inhibidores son aparatos electrónicos —muchas veces con un tamaño similar al de un teléfono celular o un handy— que emiten una señal que interrumpe la comunicación entre el control remoto de la llave y el sistema receptor del vehículo.

Claves del mecanismo delictivo:

  • Sin señales de alerta: Cuando el conductor presiona el botón para trabar las puertas, el inhibidor bloquea la orden. El auto no emite destellos ni sonidos de confirmación, pero la puerta permanece abierta sin que el dueño lo note.
  • Radio de acción: Estos dispositivos tienen una cobertura de entre 10 y 40 metros. Los delincuentes suelen operar desde el interior de otros vehículos o mimetizados en zonas de alta circulación para no despertar sospechas.
  • Eventos masivos: Las exposiciones, eventos al aire libre y grandes estacionamientos son los objetivos principales debido al constante flujo de personas y automóviles, lo que facilita pasar desapercibidos.

La recomendación principal para evitar ser víctima

Ante la proliferación de esta modalidad, desde la fuerza policial insisten en retomar el control manual e individual de cada vehículo.

Para garantizar que el vehículo quedó efectivamente protegido, se debe verificar manualmente la manija de la puerta tras accionar el comando a distancia. Si al intentar abrir la puerta esta se destraba, o si el sistema no responde tras varios intentos, es señal de que una frecuencia cercana podría estar interrumpiendo la señal. Asimismo, se recomienda no dejar objetos de valor ni documentación a la vista dentro del habitáculo.

Subregistro: Se estima que el número de damnificados es mayor al de las denuncias formales (cuatro o cinco), ya que muchas víctimas tardan días en notar la falta de pertenencias o el uso no autorizado de sus datos bancarios.

 

(Foto archivo)



Autor:Javier Vilaboa

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