El desarrollo del Mundial de Canotaje Maratón en Gualeguaychú se convirtió en un hito deportivo sin precedentes para la región y en un potente motor para la economía local. El evento atrae no solo a deportistas de élite de todo el mundo, sino también a una marea de visitantes y familiares que colman la Costanera y generan un movimiento comercial inusual para esta época del año.
Desde su local ubicado estratégicamente en la Costanera (Urquiza 70), la cafetería y chocolatería "Carpa Azul" la emprendedora Paola Fernández, dialogó con LAREGION24 para detallar cómo se vive desde adentro este acontecimiento de jerarquía internacional.
Un espectáculo único y una organización destacada
Fernández describió el clima que se respira en la zona ribereña como un verdadero espectáculo. "Realmente es un espectáculo digno de ver. La gente de afuera valora la tranquilidad y la amabilidad de nuestra gente", expresó, destacando además el impecable nivel de organización y el buen tiempo que acompaña el desarrollo de las jornadas.
Para la comerciante, tener una competencia de esta magnitud en la ciudad trasciende lo deportivo: "Haber tenido en este momento en Gualeguaychú un mundial de canotaje es algo único en Sudamérica. Que sea Gualeguaychú el elegido nos tiene que dejar más que orgullosos a todos los gualeguaychuenses y al subjuntivo argentino".
Intercambio cultural: entre el mate tradicional y los turistas extranjeros
La llegada de delegaciones de países tan diversos como Japón, Alemania, España e Italia propició situaciones pintorescas de intercambio cultural. Fernández relató una anécdota con turistas españoles que se mostraron curiosos por la emblemática costumbre nacional.
"Nos dijeron que ustedes tienen el mate acá y que nos podían enseñar, porque nunca probamos, y vemos toda la gente con el termo en el brazo. Le di para que pruebe, le mostré cómo se cebaba... Se encontraron con un sabor diferente que está bueno, que hasta en ese detalle la gente se vaya probando algo nuevo".
Para facilitar la atención a visitantes de habla no hispana, el local implementó cartas traducidas al inglés y se apoyó en la simpatía del personal. "Tenemos una carta en inglés que mandamos a imprimir, pero con señas y buena onda nos entendemos todos. Incluso el fin de semana contamos con una traductora para que la atención sea más fluida", detalló.
Un respiro económico para todo el sector comercial
El impacto del mundial no se limita a la gastronomía frente al río. Hoteles, kioscos, estaciones de servicio, ferreterías y vendedores ambulantes registran un repunte notable en sus ventas.
"Ir a trabajar como viene esto en esta época del año realmente es un respiro para los comerciantes y no comerciantes", enfatizó Fernández, quien destacó la participación de toda la cadena de emprendedores locales, desde artesanos hasta pasteleros y vendedores ambulantes.
Como propuesta innovadora para quienes disfrutan de la Costanera sin contar con equipo propio, el local implementó un servicio de alquiler de equipos completos de mate por 5 mil pesos, consolidando el espacio como un verdadero punto de encuentro. "Siempre dijimos que este era un lugar para que la gente lo pueda disfrutar, para encontrarse, y eso la gente lo entendió de esa forma", concluyó.
